Casi nadie llega preguntando por sus mitocondrias. Llegan diciendo: duermo, pero no descanso. Ese es el punto donde el entrenamiento celular resulta interesante, y también donde conviene ser especialmente prudente con lo que se promete.
Descansar es un proceso activo
Durante la noche el cuerpo trabaja: regula la respiración, el pulso y la temperatura, ordena lo aprendido y repara tejidos. Todo eso necesita energía, y la energía se produce en las células con oxígeno. Por eso la calidad del sueño y el metabolismo celular están más unidos de lo que parece.
El IHHT no es un somnífero ni pretende serlo. Lo que hace es dar un estímulo suave y repetido: fases con menos oxígeno alternadas con fases con más oxígeno, con la SpO₂ y el pulso monitorizados en todo momento.
- Momento: muchas personas prefieren la mañana o el mediodía.
- Ritmo: dos o tres sesiones por semana, por series.
- Registro: apunta a qué hora te acuestas y cómo te levantas.
- Paciencia: se valora por semanas, no por una noche.
Qué observan los estudios
Una revisión sistemática de 2022 recopiló los estudios en humanos sobre hipoxia-hiperoxia intermitente y ordenó los resultados de rendimiento y salud; señala efectos plausibles y, a la vez, protocolos muy dispares [1]. Un estudio piloto en deterioro cognitivo leve midió funciones cognitivas tras una serie de sesiones [2]. Y la literatura sobre dosis insiste en algo básico: demasiado estímulo deja de ser útil [3].
Quien te promete mejor sueño en tres sesiones no está describiendo la evidencia, está vendiendo algo.
Lo que sigue mandando
Ninguna sesión compensa acostarse tarde cada día, cenar muy fuerte o mirar el móvil hasta la última luz. El IHHT puede ser una pieza más, nunca el sustituto de una rutina razonable.
- Horarios estables, también el fin de semana.
- Luz natural por la mañana, pantallas más suaves por la noche.
- Alcohol y cenas copiosas: los grandes ladrones de sueño profundo.
Cómo empezar con cabeza
Primero una conversación: cómo duermes, qué has probado ya, qué patologías hay que tener en cuenta. Después decidimos si una serie tiene sentido y cómo medir el resultado sin engañarnos.
